Eduardo Diaz -Sustitución de cultivos ilicitos 16 de mayo 2018
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2018-05-16
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Universidad Distrital Francisco José de Caldas
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Diaz, Eduardo (2018). Eduardo Diaz -Sustitución de cultivos ilicitos 16 de mayo 2018. Universidad Distrital Francisco José de Caldas. https://hdl.handle.net/11349/101834
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Resumen
Eduardo Díaz, director of the illicit crop substitution program stemming from the peace agreement with the FARC, provides an assessment one year after its implementation. He highlights the participation of 69,000 families and the progress made in eradicating 36,000 hectares, acknowledging a shortfall compared to the initial goal of 50,000 hectares due to the complexity of the terrain and community mistrust. The main obstacle is security: drug trafficking networks and criminal gangs attack social leaders and communities to protect their illegal profits. He also explains that the increase in illicit crops is due to factors such as the devaluation of the peso, the drop in the price of gold, and the economic expectations surrounding the peace process itself. The program provides each family with 36 million pesos over two years, broken down into a monthly living allowance and resources for productive projects and technical assistance. The plan projects five years to eliminate illicit crops and ten years to consolidate sustainable development. Finally, regarding the change of government, Díaz emphasizes that the communities do not change and trusts that good judgment will prevail so as not to regress towards confrontation or fumigation.
Descripción
Eduardo Díaz, director del programa de sustitución de cultivos ilícitos derivado del acuerdo de paz con las FARC, realiza un balance a un año de su implementación. Destaca la vinculación de 69.000 familias y el avance en 36.000 hectáreas en proceso de erradicación, admitiendo un rezago frente a la meta inicial de 50.000 debido a la complejidad de los territorios y a la desconfianza comunitaria. El principal obstáculo es la seguridad: redes de narcotráfico y bandas criminales atacan a líderes sociales y comunidades para proteger sus rentas ilegales. Asimismo, explica que el incremento de cultivos responde a factores como la devaluación del peso, la caída del precio del oro y las expectativas económicas del propio proceso de paz. El programa otorga a cada familia 36 millones de pesos en dos años, desglosados en un subsidio de sostenimiento mensual y recursos para proyectos productivos y asistencia técnica. El plan proyecta cinco años para eliminar cultivos y diez para consolidar el desarrollo sostenible. Finalmente, ante el cambio de gobierno, Díaz enfatiza que las comunidades no cambian y confía en que prime el buen juicio para no retroceder hacia la confrontación o la fumigación.
