Estrategias pedagógicas desde las humanidades en ciclos de vida para la escuela
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2026-04-06
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Universidad Distrital Francisco Jose de Caldas
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Bonilla Benavides, Samael (2026). Estrategias pedagógicas desde las humanidades en ciclos de vida para la escuela. Universidad Distrital Francisco Jose de Caldas. https://hdl.handle.net/11349/101477
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Resumen
In Colombia, childhood and adolescent development is shaped by dynamics that integrate cultural, socio-ethical, economic, and political factors, which systemically and complexly influence growth. In this context, poverty, daily mistreatment, and a lack of guidance for parents in life skills contribute to life cycles becoming a health problem that is increasingly visible in schools. The position being reinforced here is an invitation to break with the limiting notion of the humanities teacher as a mere transmitter of reading, writing, or the history of ideas. It is about recognizing the formative potential of the humanities as a field of knowledge, since these disciplines deal with what profoundly permeates human experience: language, meaning, identity, memory, and mortality. Education also involves accompaniment, offering language, and opening possibilities for understanding. Within this framework, the humanities teacher is not only a mediator of texts but also a mediator of meaning. Their work is not limited to explaining or leading group readings of works or theories, but rather involves creating spaces where students can encounter fundamental questions about their own existence. Questions that, although not always explicitly formulated in the classroom, are present in young people's everyday experiences: Who am I? What is the purpose of life? What does it mean to lose? How do we face death? This approach does not aim to offer definitive answers or direct students' beliefs. On the contrary, it is based on the conviction that the classroom can be a space where questioning is legitimate, where doubt has a place, and where reflection is built through dialogue. In this sense, the teacher does not impose meanings, but rather accompanies their construction, recognizing the plurality of experiences, beliefs, and contexts present in the classroom
Descripción
En Colombia, el desarrollo de la infancia y la adolescencia atraviesa dinámicas que integran los factores culturales, socio éticos, económicos y políticos a los que se enfrenta de manera sistémica y compleja el crecimiento; en este sentido, la pobreza, el maltrato cotidiano, la falta de formación en pautas de vida necesarias para los padres hace que los ciclos de la vida se conviertan en un problema de salud que se refleja con mayor visibilización en la escuela. La postura que se refuerza es una invitación a romper con aquella idea limitante del docente de humanidades como un simple transmisor de contenidos de lectura, escritura o la historia de las ideas. Se trata de reconocer el potencial formativo que poseen las humanidades como campo de saber; ya que estas disciplinas son las que se ocupan de aquello que atraviesa profundamente la experiencia humana: el lenguaje, el sentido, la identidad, la memoria y la finitud. Formar implica también acompañar, ofrecer lenguaje, abrir posibilidades de comprensión. En este marco, el docente de humanidades no es únicamente un mediador de textos, sino un mediador de sentido. Su labor no se restringe a explicar o hacer lectura grupal de obras o teorías, sino que implica abrir espacios donde los estudiantes puedan encontrarse con preguntas fundamentales sobre su propia existencia. Preguntas que, aunque no siempre se formulan explícitamente en el aula, están presentes en la experiencia cotidiana de los jóvenes: ¿quién soy?, ¿para qué vivir?, ¿qué significa perder?, ¿cómo enfrentar la muerte? Esta propuesta no pretende ofrecer respuestas definitivas ni dirigir las creencias de los estudiantes. Por el contrario, se fundamenta en la convicción de que el aula puede ser un espacio donde la pregunta sea legítima, donde la duda tenga lugar y donde la reflexión se construya en diálogo. En este sentido, el docente no impone sentidos, sino que acompaña su construcción, reconociendo la pluralidad de experiencias, creencias y contextos presentes en el aula
