Guerrero Tamayo, Diego German2025-07-072025-07-072008http://hdl.handle.net/11349/96544Esta obra la conocí en febrero de 1997 cuando ingresé como profesor en la escuela de actuación que dirige Rubén Di Pietro, dándome él el texto para ser montado con los alumnos de último curso. Más tarde, por circunstancias de la vida tuve que salir de allí dejando mi trabajo inconcluso. Al semestre siguiente comencé el montaje de la obra "El Oso” de Anton Chejov, pero al mes y medio aparecieron problemas con la inscripción de esta obra ante la coordinación de Artes Escénicas, lo que me obligó a dejarla de lado para retomar esta obra de Gorostiza, que no era la que yo me proponía montar, haciéndome ver esta obra como una obligación Pero estudiándole descubrí su grandeza y su importancia al ver que hablaba del perdón y la violencia, temas para mi obligatorios y necesarios de decir, de pensar y de comunicar, asuntos que los pilares de la estética que yo como director y como artista me propongo descubrir en la carrera que hoy doy comienzoMonografía de trabajo de grado para dirección en artes escénicas con la obra Hay que apagar el fuego de Carlos GorostizaMaestría de Artes Escénicas con Énfasis en Actuación -- Tesis y disertaciones académicasTeatroDramaArtes escénicas