Santos Pico, Sandra Isabel2025-07-072025-07-072009http://hdl.handle.net/11349/96757Desde el comienzo de la historia la mujer ha estado presente en los mitos y las leyendas de la humanidad y en su representaciones de grandes divinidades míticas, ha sido relacionada al misterio de la naturaleza del antes y el más allá del hombre, por su fecundidad con la vida y con la muerte, es la mediadora entre lo místico y lo terrenal y en ella se explayan todas las formas del universo del día y la noche por esto y por muchas cosas más es símbolo de protección, amor y familia pero simultáneamente como signo de maldad, pecado, venganza y crueldad. Es el fundamento de todo cuanto existe, puente donde el ser se puede manifestar a sí mismo: llora, ríe, juega, ama, nace y muere. Es fuente de donde surge la luz, el movimiento y la palabra, y su presencia ha posibilitado la formación y construcción de sociedades. Con el transcurrir de los años épocas, pueblos y culturas la han influido y condicionado pero ha subsistido en la pérdida y el resurgimiento. Quizá se puede decir que es la más elevada expresión vital del ser humano donde se reconoce al ser individual, lo Uno como parte de un Todo del universoLa mujer y la danzaMaestría de Artes Escénicas con Énfasis en Actuación -- Tesis y disertaciones académicasDanzaDanza modernaArtes escénicas